Desarrollar
y mantener un comercio electrónico con miles de compras al día como
Amazon, no es lo mismo que montar nuestra pequeña tienda virtual
en Internet. Esto último lo tenemos al alcance de la mano casi todos
los que conocemos un poquito Internet y disponemos de un lugar para
colocar nuestras propias páginas web. El gran comercio electrónico
es un objetivo restringido a unos pocos empresarios, sólo aquellos
que en el mundo real son capaces de poner en marcha y mantener una
superficie comercial.
Por
lo tanto, el primer consejo que quiero apuntar es: "seamos realista
en cuanto a nuestras pretensiones". Y la mejor forma de averiguar
hasta donde podemos llegar en el mundo virtual (Internet) es
hacernos la siguiente pregunta: "En el mundo real, sinceramente,
¿qué tipo de tienda me gustaría tener?". Una tienda de material
deportivo de montaña, por ejemplo.
Disponer
de una tienda virtual es tan fácil como colocar un catálogo
on-line y un sencillo sistema de compra (envío de pedidos) en
Internet. Si se tienen grandes pretensiones, podemos añadir
los siguientes sistemas que nos permitirán acercarnos al concepto
de gran E-Commerce:
- Carrito de la compra
- Pasarela de pago
- SSL y base de datos encriptada
- Seguimiento de envíos
- Buscador
- Sección de ofertas
- Sección de los más vendidos
- CRM
Y
¿para qué sirve todo esto? Al iniciado, para traerle muchos
problemas: costes elevados de desarrollo, complejos mantenimientos
del sistema, y la pérdida del norte. Al gran comercio, le aporta
mayor rentabilidad, seguridad, comodidad e imagen. Así que segundo
consejo: "no nos compliquemos la vida más de lo estrictamente
necesario".
Un
carrito de la compra tiene sentido cuando nuestros clientes
suelen comprar más de un artículo por sesión, lo cual es muy
raro en pequeños E-Commerce. ¿Quién compra las tiendas de campaña
por lotes?
La
pasarela de pago, nos libra de la tediosa tarea de cobrar los
productos adquiridos por nuestros clientes, realizándose de
forma automática e inmediata. ¿Cuántas ventas esperamos hacer
al cabo de una semana? ¿Una? ¿Y la ilusión que hace el recibir
un e-mail que nos avisa de que un cliente ha comprado una tienda
de campaña? Si tiene más de una venta al día, puede interesarle
la pasarela de pago. En caso contrario, no le interesa, se lo
garantizo.
El
sistema SSL nos asegura que la información transferida entre el
comercio electrónico y el cliente no la puede capturar nadie, aunque
esté escuchando en nuestras líneas de datos. Así, los clientes podrán
teclear tranquilamente su número VISA en nuestras páginas web. Sin
embargo, el punto más vulnerable en la seguridad de los datos no
está en la transmisión, sino en el almacenamiento. Los números VISA
que usan los hackers para realizar compras fraudulentas, se suelen
extraer de bases de datos de clientes de tiendas virtuales. Para
evitar esto, las bases de datos deberían estar encriptadas, tal
y como obliga la LORTAD, pero no es así, en la mayoría de los casos.
El
servicio de seguimiento de envíos permite al cliente ver en
qué situación se encuentra su pedido. Amazon, por ejemplo, da
esta posibilidad cuando se realiza un pedido por UPS, de forma
que consultando su web se puede ver el recorrido geográfico
de la compra, y estimar el día de la entrega.
El
buscador resulta interesante en un catálogo grande. La mayoría
de las veces es preferible tener bien categorizados los artículos,
a tener un buscador, puesto que es más difícil encontrar un
producto por su nombre exacto que buscándolo por temas. Además,
si el cliente recorre el catálogo tiene más probabilidad de
que se fije en algún otro producto que le pueda interesar.
La
sección de los más vendidos y la de ofertas, nos permitirá llamar
la atención sobre productos concretos, que normalmente no se
encuentran fácilmente en el catálogo. De nuevo, son opciones
interesantes para catálogos muy grandes.
Con
el CRM (Customer Relationship Management) podemos personalizar
el escaparate de nuestro comercio electrónico a medida de cada
cliente. Por ejemplo, en mi caso, cada vez que entro en Amazon,
me encuentro que el libro más destacado de la página principal
siempre tiene relación con SQL. ¿Por qué? ¿tanta gente compra
libros de SQL? No, lo que ocurre es que desde el año pasado
he comprado 3 libros de SQL en Amazon, y ellos lo saben. Esto
es una aplicación del CRM.
Hasta
aquí hemos encontrado dos tipos de comercios electrónicos. Los
más sencillos, que sólo requieren unos conocimientos mínimos
de Internet, y los más sofisticados, que incluyen los servicios
arriba descritos, y en ocasiones, algunos más.
Por
error, casi ningún comerciante tradicional se conforma con una discreta
y eficaz tienda virtual en Internet. La mayoría, que oye campanas
sobre el tema de moda (comercio electrónico), invierte su dinero
en un complejo website a caballo entre el sofisticado E-commerce
y la sencilla tiendecita virtual. La "broma" siempre sale por más
de 500.000 ptas (es lo mínimo que se puede pagar por 2 meses/persona
de programación que puede llevar un proyecto de estas características)
y un mantenimiento que no baja de las 10.000 ptas/mes. Al cabo del
año, puede que haya vendido 20 ó 30 artículos, cada uno con un margen
de 1.000 a 10.000 ptas, de forma que apenas podrá pagar la mensualidad,
y difícilmente amortizar la inversión inicial.
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